“No me disparen, soy musulmán”: cómo los ataques de piratas están aumentando en medio de la guerra en Irán

Esta imagen compuesta muestra a un pirata portando un arma de alto calibre a la derecha y dos buques que fueron secuestrados recientemente a la izquierda.
Los ataques de grupos piratas somalíes están en aumento mientras la guerra con Irán alimenta la inestabilidad regional, según analistas. [BBC]

Poco después de las oraciones de la tarde en una húmeda noche de abril, el teléfono de Santi Sanaya vibró con el mensaje que ella temía.

El barco petrolero capitaneado por su esposo, Ashari Samadikun, transportaba cargamentos por Medio Oriente mientras la guerra con Irán se intensificaba.

Tras zarpar desde Emiratos Árabes Unidos el 2 de abril, logró esquivar por poco proyectiles cerca del estrecho de Ormuz y luego entró en aguas de piratas.

En llamadas a su casa en su pueblo rodeado de árboles de yaca en la isla indonesia de Célebes, el hombre trató de sonar tranquilizador, pero le contó a su familia que transportaba petróleo para el gobierno.

“Si Dios quiere, no pasará nada”, les dijo.

Pero el 21 de abril le envió a Santi una nota de voz: “Mi barco está siendo atacado por piratas”.

Frente a la costa de Somalia, hombres armados con fusiles AK-47 y lanzacohetes RPG emboscaron al buque tanque mercante Honour 25 con destino a Mogadiscio (capital de Somalia), y tomaron como rehenes a sus 17 tripulantes y 18.500 barriles de petróleo.

El exitoso secuestro marcó el resurgimiento de una industria lucrativa y violenta que alguna vez afectó al Cuerno de África.

Miembros de una milicia armada y un pirata caminan sobre una formación rocosa en la localidad somalí de Hobyo, mientras en el horizonte se observa un superpetrolero secuestrado anclado el 20 de agosto de 2010.
La extensa costa de Somalia fue sinónimo de ataques pirata en la década de 2000. [AFP vía Getty Images]

Santi narró que su esposo no se dio cuenta de que su barco estaba rodeado por piratas hasta que ya estaban trepando a bordo.

“No me disparen, soy musulmán”, les dijo Ashari, quien apeló a su religión compartida.

“Después de eso, ordenaron a todos los tripulantes que se agruparan y confiscaron todos los teléfonos”, narró Santi.

Tras un período de calma, los ataques contra embarcaciones frente a Somalia han aumentado a medida que la guerra con Irán alimenta la inestabilidad regional.

En un plazo de dos semanas desde la captura del Honour 25, hombres armados también secuestraron el buque mercante Sward, cargado de cemento, y el petrolero Eureka, propiedad de Emiratos Árabes Unidos, llevándolos hacia el centro de la piratería en Somalia: la región semiautónoma nororiental de Puntlandia.

Santi Sanaya sostiene su teléfono, mostrando una foto de su esposo, el capitán Ashari Samadikun, quien fue tomado como rehén por piratas somalíes el 21 de abril de 2026.
Santi dijo que su esposo no se dio cuenta de que su barco estaba rodeado de piratas hasta que ya estaban a bordo. [BBC]

Por primera vez desde que patrullas navales internacionales reprimieran la amenaza hace más de una década, sospechosos grupos de piratas somalíes mantienen simultáneamente retenidos tres buques comerciales, junto con marineros de más de media docena de países, incluidos Egipto, India, Indonesia, Pakistán y Siria.

“Los grupos piratas pueden percibir la crisis en el estrecho de Ormuz como una nueva ventana de oportunidad para reanudar sus actividades ilegales”, le dijo a la BBC la Fuerza Naval de la Unión Europea (conocida como Eunavfor), que supervisa las operaciones antipiratería en la región.

El regreso de la piratería somalí sería “catastrófico” para el transporte marítimo global, estimó Sofia Galani, profesora asistente en la Universidad Panteion de Atenas y consultora académica de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc, por sus siglas en inglés).

“Sumado a la amenaza que representan los hutíes en el mar Rojo y los riesgos que enfrentan los buques en el estrecho de Ormuz y sus alrededores, esto podría convertir toda la región —desde el mar Arábigo hasta el Cuerno de África— en un entorno operativo altamente peligroso”, advirtió.

“Eso inevitablemente conduciría a mayores primas de seguros y costos de transporte, lo que terminaría afectando los precios de los productos y a los consumidores”.

Auge y caída de la piratería somalí

La extensa costa de Somalia se convirtió en sinónimo de piratería en la década de 2000.

A medida que la pesca extranjera invadía los medios de subsistencia locales, grupos criminales aprovecharon la desesperación para obtener apoyo y realizar operaciones de secuestro con fines de rescate.

Los ataques alcanzaron su punto máximo en 2011, con 237 incidentes, según la Oficina Marítima Internacional.

En enero de 2011, los piratas somalíes retenían hasta 32 embarcaciones y 736 rehenes al mismo tiempo, según Eunavfor.

Los pagos de rescate, cuando ocurrían, podían ser enormes.

Entre 2005 y 2012, sumaron hasta US$413 millones, según el Banco Mundial.

En su punto máximo, esta actividad puede haber costado a la economía global unos US$18.000 millones al año en interrupciones del comercio, estima el BM.

“Los grupos criminales involucrados en la piratería han seguido existiendo, pero lo que los había frenado era la amenaza de intervenciones contundentes por parte de las armadas regionales que patrullaban estas aguas”, explicó Omar Mahmood, analista principal para Somalia y el Cuerno de África en el centro de estudios International Crisis Group.

Mientras tanto, “las condiciones en tierra que favorecieron la piratería siguen sin cambios”, agregó.

¿Conexión hutí?

Hace tres años comenzaron a surgir indicios de un posible regreso, cuando las armadas extranjeras centraron su atención en los ataques hutíes en el mar Rojo.

Somalia ya no concentra la mayoría de los ataques contra buques en el mundo —un título que ahora corresponde al estrecho de Singapur, donde predominan robos de menor escala—.

Pero con las fuerzas de seguridad aún más dispersas en Medio Oriente y los piratas nuevamente a la ofensiva, la Operación de Comercio Marítimo de Reino Unido (Ukmto, por sus siglas en inglés) elevó el nivel de amenaza en torno a Somalia a “severo”.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *